In the spirit of promoting environmental conservation, this boat - named ‘Simida - was made by a group of 4 students from Chongqing University of Science and Technology. The boat is made out of 1,504 plastic drink bottles and took two months to complete.
(via umgatodeitadoaosol)
Este calentador doméstico reutiliza hasta 66 botellas de vidrio, en este caso de cerveza -también servirían botellas de plástico-, las cuales se extienden en una especie de tabla o bastidor. Las botellas de vidrio están conectadas unas a otras con mangueras que permiten que el agua fluya muy lentamente por todas ellas. El resto del trabajo lo hacen los rayos del Sol.
Cicloplataforma solar de gira por lavapies #acampadasol #autoconstruccion #19j
[visto en el twitter de Pagarba]
(Source: zuloarkcollective, via inteligenciascolectivas)
What happens when a thousand oil cans decide to fly?
Jugaad explored this idea through a celebratory and constantly evolving process of re-purposing and redefining the cooking oil can. The project borrows its name from a hindi term which refers to attaining any objective with the available resources at hand. Over a period of three months, discarded oil cans were used as a vehicle to explore ideas of sustainability, recycling and re-purposing with 90 other residents from Rajokri, an urban village in New Delhi. Using grass root ingenuity, Jugaad reincarnated 945 such cans into a free-standing shade canopy spread over 70 square metres.
(Source: sanjeevshankar.com)
REMATERIAL: DEL DESECHO A LA ARQUITECTURA
Parramón ediciones, 2008
Un buen libro en el que encontramos múltiples y variados ejemplos cómo casi cualquier desecho puede (re)utilizarse y con él crear interesantes obras de arquitectura. Neumáticos, traviesas de una vía de tren, lunas de automóvil, frigoríficos, cajas…(casi) todo vale
No todos los ejemplos son igual de interesantes, y uno hecha en falta algunos proyectos más radicales, pero es un buen muestrario de edificios, técnicas, materiales e ideas que demuestran (aunque ya lo sabíamos) que la arquitectura más interesante suele ser la que mejor sabe aprovecharse de sus carencias y convertirlas en cualidades del proyecto
Es un templo budista construido 100% con botellas de vidrio.
Para su construcción se emplearon mas de 1 millón de botellas de cerveza.
Durante su construcción los monjes budistas decidieron reunir tal cantidad de botellas de vidrio como un ejemplo de reciclaje útil, y para ello movilizaron a los habitantes de la zona en una operación de limpieza que culminó en este singular templo. Cuando empezaron el emprendimiento recibieron donaciones de envases vacíos desde distintas regiones de Tailandia y el complejo se conoció de inmediato como “El templo del millón de botellas”.Aunque aparentemente frágil, las botellas de cerveza son un material de construcción sorprendentemente eficaz: fáciles de limpiar, y sostenible, que deja entrar la luz y además sus colores no se destiñen.
Lo sorprende de este edificio es la fidelidad al material, la creencia firme en una idea y el haberla llevado a su extrema puesta en práctica. No solo movilizó a los habitantes del lugar, incluso del país, si no que aunó un proyecto arquitectónico, con reciclaje, sostenibidad social y ambiantal, a la vez de potenciar la zona por el impulso turístico que este mismo edificio ha generado.